lunes, 1 de septiembre de 2025
Jiddu Krishnamurti y Nitya
Jiddu Krishnamurti y Nitya.
Mi hermano ha muerto;
éramos como dos estrellas en un cielo desnudo.
Él era igual que yo:
la piel tostada por el cálido Sol
en la tierra de suaves brisas,
oscilantes palmeras,
y ríos de agua fresca;
donde son innumerables las sombras,
y hay cotorras y papagayos de vivos colores.
Donde las copas verdes de los árboles
danzan bajo la refulgente luz del Sol;
donde hay dorados arenales
y mares de color verde azulado:
donde el mundo vive bajo el peso del Sol,
y la tierra cocida es marrón mate;
donde el arroz verde
centellea cautivador en las aguas limosas,
y los cuerpos tostados, desnudos, brillan
libres en el resplandor deslumbrante.
La tierra
de la madre que amamanta a su hijo al borde de la carretera;
del devoto amante
que trae en ofrenda vistosas flores;
del santuario a la orilla del camino;
de intenso silencio;
de paz inmensa.
Murió;
lloré en soledad.
Allá adonde iba, oía su voz
y su risa alegre.
Buscaba su rostro
en cada caminante
y a cada uno preguntaba si había visto a mi hermano;
pero ninguno de ellos podía darme consuelo.
Rogué,
recé,
mas los dioses guardaban silencio.
No me quedaban ya lágrimas;
no me quedaban sueños.
Lo busqué en todas las cosas,
en todos los países.
Lo oía en el susurro unísono de los árboles
llamándome a su morada.
Y luego,
en mi búsqueda,
apareciste Tú,
Señor de mi corazón;
sólo en Ti
vi el rostro de mi hermano.
Sólo en ti,
mi eterno Amor,
veo los rostros
de todos los vivos y de todos los muertos.
Mi hermano ha muerto;
éramos como dos estrellas en un cielo desnudo.
Él era igual que yo:
la piel tostada por el cálido Sol
en la tierra de suaves brisas,
oscilantes palmeras,
y ríos de agua fresca;
donde son innumerables las sombras,
y hay cotorras y papagayos de vivos colores.
Donde las copas verdes de los árboles
danzan bajo la refulgente luz del Sol;
donde hay dorados arenales
y mares de color verde azulado:
donde el mundo vive bajo el peso del Sol,
y la tierra cocida es marrón mate;
donde el arroz verde
centellea cautivador en las aguas limosas,
y los cuerpos tostados, desnudos, brillan
libres en el resplandor deslumbrante.
La tierra
de la madre que amamanta a su hijo al borde de la carretera;
del devoto amante
que trae en ofrenda vistosas flores;
del santuario a la orilla del camino;
de intenso silencio;
de paz inmensa.
Murió;
lloré en soledad.
Allá adonde iba, oía su voz
y su risa alegre.
Buscaba su rostro
en cada caminante
y a cada uno preguntaba si había visto a mi hermano;
pero ninguno de ellos podía darme consuelo.
Rogué,
recé,
mas los dioses guardaban silencio.
No me quedaban ya lágrimas;
no me quedaban sueños.
Lo busqué en todas las cosas,
en todos los países.
Lo oía en el susurro unísono de los árboles
llamándome a su morada.
Y luego,
en mi búsqueda,
apareciste Tú,
Señor de mi corazón;
sólo en Ti
vi el rostro de mi hermano.
Sólo en ti,
mi eterno Amor,
veo los rostros
de todos los vivos y de todos los muertos.
miércoles, 10 de febrero de 2021
viernes, 15 de enero de 2021
viernes, 8 de enero de 2021
Conozco "Tres cosas preciosas"
Conozco "Tres cosas preciosas",
Estimo y conservo las tres.
La primera de ella es el Amor.
La segunda es la Austeridad.
La tercera es la Humildad.
Con Amor se puede ser valeroso.
Con Austeridad se puede ser generosos.
Con Humildad se puede progresar.
Si los hombres no sienten Amor,
no tienen móvil para la valentía.
Si no tienen Austeridad,
carecen de reservas para ser generosos.
Si no son Humildes,
no progresan porque no ven una meta por encima de sí.
Y cuando llega la muerte,
les domina el miedo, el dolor y la ignorancia.
Texto extraído del libro "Tao Te King"
La precisa traducción pertenece a Roberto Pla.
jueves, 7 de enero de 2021
miércoles, 6 de enero de 2021
domingo, 3 de enero de 2021
martes, 8 de diciembre de 2020
lunes, 7 de diciembre de 2020
viernes, 4 de diciembre de 2020
jueves, 9 de enero de 2020
Krishnamurti y David Bohm - La atención
Todo es viviente. lo que llamamos muerte es una abstracción
David Bohm
miércoles, 8 de enero de 2020
lunes, 30 de septiembre de 2019
La imagen divina
La imagen divina
A la Misericordia, la Compasión, la Paz y el Amor
todos rezan en su aflicción
y a tales virtudes deliciosas
brindan su reconocimiento.
Misericordia, Compasión, Paz y Amor
son Dios, amado padre nuestro;
y Misericordia, Compasión, Paz y Amor
son el Hombre, hijo por El protegido.
La Misericordia tiene corazón humano;
la Compasión, humano rostro;
el Amor, divina forma humana
y la Paz, humanos atavìos.
De modo que cada hombre, en cualquier parte,
que ruega en su aflicción,
reza a la divina forma humana,
al Amor, a la Misericordia, a la Compasión y a la Paz.
Todos han de amar a la forma humana,
así fuesen paganos, turcos o judìos,
pues donde moran la Misericordia, el Amor y la Compasión
también mora Dios.
William Blake
todos rezan en su aflicción
y a tales virtudes deliciosas
brindan su reconocimiento.
Misericordia, Compasión, Paz y Amor
son Dios, amado padre nuestro;
y Misericordia, Compasión, Paz y Amor
son el Hombre, hijo por El protegido.
La Misericordia tiene corazón humano;
la Compasión, humano rostro;
el Amor, divina forma humana
y la Paz, humanos atavìos.
De modo que cada hombre, en cualquier parte,
que ruega en su aflicción,
reza a la divina forma humana,
al Amor, a la Misericordia, a la Compasión y a la Paz.
Todos han de amar a la forma humana,
así fuesen paganos, turcos o judìos,
pues donde moran la Misericordia, el Amor y la Compasión
también mora Dios.
William Blake
Conviértete en este instante
Conviértete en este instante
Para hacerlo, hemos de vaciar nuestra mente de todo lo demás. Hemos de convertirnos es ese momento, hemos de convertirnos en una sensible superficie apta para ser gravada...ofreciendo la imagen de lo que realmente somos y olvidándonos de lo que hemos visto antes.
Paul Cézanne
domingo, 29 de septiembre de 2019
Discutimos para saber la verdad o sólo por curiosidad?
por MF
Pocas veces nos preguntamos con total sinceridad de dónde proceden, de qué lugar nos llegan nuestras preguntas y en el o los motivos de sus apariciones. Cuando surgen, suponiendo que surgen desde un lugar interior, desde muy dentro de nosotros mismos, honestamente... nos interesamos en ellas? o nos hacemos los distraídos, las minimizamos, o las nivelamos en la superficialidad, como cierta curiosidad intelectual y nada más? podemos abrirnos a ellas sin reserva alguna, pase lo que pase aunque esté en jaque mi manera de vivir?, puedo dejar que cualquier pregunta trabaje en nosotros sin interferir, sin la ansiedad de obtener una respuesta apresurada y generalmente consoladora? siento en mí la urgencia de la pregunta?...
Pocas veces nos preguntamos con total sinceridad de dónde proceden, de qué lugar nos llegan nuestras preguntas y en el o los motivos de sus apariciones. Cuando surgen, suponiendo que surgen desde un lugar interior, desde muy dentro de nosotros mismos, honestamente... nos interesamos en ellas? o nos hacemos los distraídos, las minimizamos, o las nivelamos en la superficialidad, como cierta curiosidad intelectual y nada más? podemos abrirnos a ellas sin reserva alguna, pase lo que pase aunque esté en jaque mi manera de vivir?, puedo dejar que cualquier pregunta trabaje en nosotros sin interferir, sin la ansiedad de obtener una respuesta apresurada y generalmente consoladora? siento en mí la urgencia de la pregunta?...
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