jueves, 26 de noviembre de 2015

Cuáles son sus metas y esperanzas?


Cuando un hombre tiene una meta, debe hacer exclusivamente lo que le permita acercarse, y nada que pueda alejarlo de ella.

Salga usted en una clara y estrellada noche a un lugar abierto y mire al cielo, a aquellos millones de mundos sobre su cabeza. Recuerde que quizás en cada uno de ellos hormiguean billones de seres semejantes o quizá superiores a usted en su organización. Mire la Vía Lactea. La tierra ni siquiera puede ser llamada un grano de arena en este infinito. Se disuelve y desaparece, y con ella usted. ¿Dónde está usted?
Ante todos esos mundos, pregúntese cuáles son sus metas y esperanzas, sus intenciones y medios para cumplirlas, cuáles serán las exigencias que le podrán hacer y cuál su preparación para enfrentarlas.

G. I. Gurdjieff

El maestro interior

de Pitagoras:

Sumergios en vuestro corazón y escuchad la voz del silencio. Buscad en vosotros mismos al maestro y retened sus enseñanzas. Aprended a conocer la divinidad que trata de manifestarse en vuestra alma, y así,  abandonad vuestras imperfecciones y sed perfectos en Dios.
Purifica tu corazón antes de permitir al amor que se asiente en él: la miel más dulce se torna agria en un vaso que no esté limpio.



                                                                        Pitagoras



G. I. Gurdjieff - La paja en el ojo ajeno -

- Ser severo con uno mismo e indulgente con los demás es alejarse de los resentimientos.
Cada uno está listo para ver la paja en el ojo ajeno. Todos estamos ciegos a nuestras peores faltas.
Si un hombre es sincero consigo mismo, se pone en el lugar del otro y sabe que él mismo no es mejor. Si usted quiere ser mejor, trate de ayudar a otro. Pero tal como la gente es ahora, se obstruyen el uno al otro y se desprecian. Además, un hombre no puede ayudar a otro, no puede elevar a otro, porque ni siquiera puede ayudarse a sí mismo.

-Es necesario sentir el horror de sí mismo para conocerse a sí mismo.

- Muchas cosas son necesarias para observar: La primera es sinceridad con uno mismo. Y esto es muy difícil. Es mucho más fácil ser sincero con un amigo. El hombre tiene miedo de ver algo malo, y si por accidente, al mirar profundamente, ve su propio mal, ve también su nulidad. Tenemos el hábito de rechazar pensamientos sobre nosotros mismos, porque tenemos miedo de los remordimientos de conciencia. La sinceridad puede ser la llave que abrirá la puerta a través de la cual una parte puede ver la otra. Con sinceridad el hombre puede mirar y ver algo. La sinceridad con uno mismo es muy difícil, porque una gruesa costra ha crecido sobre la esencia.
Cada año un hombre se pone una ropa nueva, una nueva máscara, una y otra vez. Todo esto se debe quitar gradualmente; uno debería liberarse, desvestirse. Hasta que un hombre no se desnude a sí mismo, no podrá ver.

Gurdjieff


De la oscuridad a la luz - consideraciones de J. Krishnamurti

- Si tomamos consciencia de nuestro existir, de la manera de cómo vivimos, de nuestros pensamientos y sentimientos, de esos placeres que perseguimos constantemente, entonces, en esta comprensión, las cosas a las cuales estamos apegados tenazmente, caen de por sí y de ahí en adelante muere uno cada día; sin ese morir jamás habrá renovación.
- Cuando más uno se conoce, mayor es la claridad. Carece de límite el conocimiento de uno mismo, pues no conduce a un fin, a una conclusión: es un río en constante marcha, y cuanto más en él nos sumergimos, mayor es la paz que se siente. Tan sólo cuando el espíritu hállase tranquilo, gracias al conocimiento de uno mismo (no por la imposición de una disciplina), surge la realidad en esta tranquilidad, en este silencio. Solamente entonces encontramos la felicidad, la acción creadora.
- Conocerse tal como uno es, exige una extraordinaria rapidez mental, pues lo que es sufre cambios constantes, y si el individuo se lanza a esta ruta no debe, evidentemente, empezar a supeditarse, por adherirse a un dogma o creencia.
- Si buscáis ayuda estáis perdido. No existe ayuda de nadie, de ninguna clase; esto es algo espantoso de comprobar por sí mismo. Tenéis que daros cuenta del hecho aterrador, horrible, de que ustedes, como seres humanos, tenéis que pararos sobre vuestros propios pies por completo...no hay nada que pueda salvaros; tenéis que salvaros vosotros mismos. ¿Sabéis lo que eso ocasiona, cuando comprobáis ese hecho? Esto es un hecho. Cuando efectivamente comprobáis  este hecho, o bien os hundís más todavía en vuestra corrupción, o ese mismo hecho os da una tremenda energía para traspasar el tejido de la red psicológica de la sociedad, traspasar, despedazando todo. Entonces nunca buscaréis ayuda, porque seréis libres. Un hombre libre, un hombre que no está atemorizado, que tiene una mente clara, cuyo corazón es vital, fuerte, enérgico, ese hombre no demanda ayuda. Nosotros, usted y yo, tenemos que estar sobre nuestros pies solos por completo, totalmente sin ayuda de nadie.
- Las personas que realmente valen le harán sentir que también usted puede llegar a distinguirse.

Krishnamurti