viernes, 26 de diciembre de 2014

LA AUTOCONCIENCIA SURGIDA DE LA ATENCIÓN




LA AUTOCONCIENCIA SURGIDA DE LA ATENCIÓN


Y ¿cómo, oh gran rey el bhikkhu* está dotado de la autoconciencia surgida de la atención?
En el mundo, oh gran rey, un bhikkhu actúa con autoconciencia cuando va y cuando viene; actúa con autoconciencia cuando mira adelante y cuando mira alrededor; actúa con autoconciencia cuando encoge un brazo y cuando lo extiende; actúa con autoconciencia cuando lleva su túnica, su escudilla y su manto; actúa con autoconciencia cuando come, cuando bebe, cuando mastica, cuando saborea; actúa con autoconciencia cuando orina y cuando defeca; actúa con autoconciencia cuando camina, cuando está parado, cuando está sentado, cuando duerme, cuando está despierto, cuando habla, cuando permanece en silencio. Así, oh gran rey, el bhikkhu está dotado de la autoconciencia surgida de la atención.


 - Sutra 65 del segundo de los 34 Sutras que constituyen el Digha Nikaya titulado Samaññaphalasutta o “Sutra del fruto de la condición de samán*”.

 - *bhikkhu: monje budista.

 - *Samán: hombre religioso, asceta errante.

 - Traducción directa del pali realizada por Carmen Dragonetti.


Reconocer los obstáculos


Liberarse del ego es algo fundamental para una vida plena. 


Hemos de recordar que siempre suelo decir que un buen momento para meditar es el momento en que sufrimos. Es algo que he repetido muchas veces. En el instante en que sufrimos, podemos ver como el ego reacciona a una situación y por lo tanto la consciencia se refuerza. Con una consciencia plenamente desarrollada, los problemas y la felicidad dejan de tener sentido, solo la libertad tiene sentido y a partir de ahí existe liberación interior.
¿Cómo podemos alcanzar este estado de liberación interior? Debemos despejar todos los obstáculos, pero no realizando esfuerzos agresivos para eliminarlos. Si lo intentamos sin comprensión, sin una consciencia plenamente desarrollada, sencillamente tendremos más problemas y más obstáculos. Según el budismo, existen dos maneras de eliminar los obstáculos. Uno es entrar en absorción meditativa, el estado de Jhana en el que podemos liberarnos de los obstáculos, pero estos son únicamente suprimidos no cortados  de raíz. Volverán a presentarse cuando salgamos de la absorción meditativa. La otra forma es comprendiéndolos con claridad en el momento en que aparecen. Es la vía de la introspección o visión profunda. Si leemos el  Satipattana Sutta con atención sabremos como hacerlo. Este Sutta fue expuesto a los monjes a partir de la propia experiencia de Buda. Todo el mundo puede tener una experiencia personal de ello tal como la tuvo Buda.

En este Sutta se mencionan cinco obstáculos y, aunque puede haber muchos más, estos cinco los incluyen. El primer obstáculo al progreso de la meditación es el deseo de los sentidos. Lo que significa la búsqueda de la gratificación o el disfrutar mediante la imaginación, el pensamiento o mediante el diálogo interno. Cualquier satisfacción o placer obtenido por medio de los sentidos, en particular el sentido mental, tienen un activo papel en la vida, más incluso en la meditación. Cuando empezamos a meditar, la mente busca felicidad y paz, deseando disfrutar la vida espiritual y el mundo interior. Esto es lo que denominamos deseos de los sentidos, y es algo que podemos observar claramente en meditación. Pero la naturaleza de la mente superficial es tal que nunca nada le satisface. Por lo tanto la búsqueda no tendrá fin, hasta que no se elimine el obstáculo del deseo de los sentidos. El modo de eliminarlo es observándolo en el instante en que se presenta, en el preciso instante en que la mente vagabundea y busca algo. Sitúalo y obsérvalo de cerca y con detenimiento. En el instante en que lo hacemos, se detendrá y nos diremos: "no veo nada". La mente se detiene y nos engaña, por lo que hay que observar con mucho detenimiento  la desaparición de esta mente.
Luego la torpeza desaparecerá paulatinamente y será sustituida por la claridad. Entonces, cuando seamos conscientes de algunas condiciones que hay detrás de una mente de esta naturaleza, se produce alerta y vigilancia.

Es muy importante que no intentemos observar solo una cosa; en este sistema de meditación hemos de contemplar todo el proceso de un acontecimiento. No se trata de un estado de distracción, sino de un estado de lucidez. En la vida no suceden cosas aisladas.


Fragmento extraído del libro "La vía del despertar" del monje Dhiravamsa.





lunes, 22 de diciembre de 2014

Al limpiar la sala de meditación

                                                                        Cuando limpio
                                                         esta habitación, fresca y tranquila,
                                                       surge una inmensa alegría y energía.

Es un placer limpiar la habitación donde se medita. En su fresca y tranquila atmósfera todo nos
recuerda volver al momento presente. Cada movimiento al barrer es suave y cada paso que damos
está lleno de consciencia. También cuando arreglamos los cojines. Trabajar de esta manera tan
relajada, con este sentimiento de paz y alegría nos llenará de energía. Todo lo que hacemos puede
llenarse de esta paz y alegría.


 - Un verso para no olvidarse de vivir, del libro Momento Presente, Momento Maravilloso del monje
   budista Thich Nhat Hanh.

Dos capacidades opuestas: destrucción y creación

Por J. Krishnamurti

Sabemos, ciertamente que dentro de nosotros hay dos capacidades opuestas: la de destruir y la de crear, la de ser buenos y la de ser nocivos. Ahora bien, ¿son ellas independientes la una de la otra? ¿La voluntad de destruir está separada de la voluntad de vivir, o esta voluntad de vivir, de devenir, es en sí misma un proceso de destrucción? ¿Qué es lo que nos lleva a destruir? ¿Qué es lo que nos torna iracundos, ignorantes, brutales? ¿Qué es lo que nos induce a matar, a vengarnos, a engañar? ¿Es una voluntad ciega, algo sobre lo cual no tenemos dominio alguno (llamémosle "el diablo") y que constituye una fuerza independiente para el mal, o es una ignorancia invencible? ¿El instinto destructor es insubstancial, o responde a una más honda exigencia de vida, de ser, de devenir? ¿Esta reacción no podrá nunca ser superada, o se la puede sujetar para examinarla y de ese modo comprenderla? Sujetar, contener una reacción, es posible. ¿Pero hay acaso algún punto ciego que no consiente ser examinado, algún resultado de la herencia, algo innato que ha condicionado nuestro pensamiento hasta el extremo de tornarnos incapaces de observarlo? Por ello solemos creer que existe un poder de destrucción, una fuerza para el mal que no puede ser superada.
No hay duda de que todo lo que ha sido creado, constituido, puede ser entendido por quienes lo han creado. Este doble proceso del bien y del mal está en nosotros para crear y para destruir. Nosotros lo hemos creado, de modo que nosotros podemos comprenderlo; más que ello debemos poseer la facultad de imparcial observación de nosotros mismos, la cual requiere un estado de conciencia grandemente alerta, despierta y flexible. También solemos decir que en nosotros existe el mal en estado latente, un poder que en sí mismo es destructor. Aunque seamos afectuosos, generosos, compasivos, este poder, al igual que un terremoto sería totalmente impersonal y tendería a manifestarse brusca y violentamente a través de nosotros.
¿Es ello realmente así? ¿Nosotros no podríamos, entendiéndonos a nosotros mismos, entender las fuerzas que en nosotros existen para destruir y para crear? Si nos es dado empezar por disipar la confusión que existe en la capa superficial de nuestra mente consciente, en ella se proyectarán luego, una vez despejada y clara, las capas  más profundas de la conciencia con todo su contenido. Esta clarificación de la capa superficial se produce cuando el pensamiento-sentimiento se mantiene apartado, sin identificarse con nada, capacitándose en esa forma para observar sin comparar ni juzgar. Sólo entonces puede la mente consciente descubrir lo que es verdadero. Podréis así verificar por vosotros mismos si en vosotros hay o no algún elemento de destrucción. Entonces descubriréis si él es un resultado de la limitación, si se trata de la ignorancia, o si, por último es algún punto ciego o alguna maligna fuerza independiente, imposible de controlar. Sólo cuando podáis descubrir si es lo uno o lo otro, seréis capaces de superar ese elemento de destrucción.
Cuando más os comprendéis a vosotros mismos y así lleguéis al recto pensar, tanto menos comprobaréis en vosotros la presencia de la influencia o tendencia alguna que no podáis superar.
Y en el curso de este proceso hallaréis el éxtasis que trae consigo el entendimiento, la sabiduría. No es la fe ni la esperanza de los tontos. Entendiéndonos a nosotros mismos completamente y creando así la facultad de penetrar en lo más hondo de nuestro ser, hallaremos que no hay nada susceptible de escapar al examen y a la comprensión. De este conocimiento propio emana el entendimiento creador. No entendiéndonos a nosotros mismos, en cambio, vivimos hundidos en la ignorancia.
Lo que el pensamiento ha creado, el pensamiento puede superar.

- Junio 25 de 1944 - Conferencia pronunciada en Ojai, California.
Traducción del inglés por Arturo Orizábal Quintana. 

sábado, 6 de diciembre de 2014

Sri Anirvan


Un buscador siempre luchará sólo en el mundo que le rodea, en el corazón mismo de todas las complicaciones de la vida. La verdad es la meta.





                                                                      Sri Anirvan






Sobre la ayuda otros




SI USTEDES AYUDAN A OTROS, SERÁN AYUDADOS, QUIZÁ MAÑANA, QUIZÁS EN CIEN AÑOS, PERO SERÁN AYUDADOS. LA NATURALEZA TIENE QUE PAGAR LA DEUDA...ES UNA LEY MATEMÁTICA, Y TODA LA VIDA ES MATEMÁTICAS.

                                                  - GURDJIEFF PRIERUE AÑO 1924 –

viernes, 5 de diciembre de 2014

La conciencia de la sombra


 
La fuerza que lleva al hombre a la meditación nace de su sufrimiento ante la ausencia de su unidad total. En nuestra civilización esta unidad está obstaculizada por diversas causas. Las principales son el rechazo de los deseos y de las pulsiones naturales, el desconocimiento de lo femenino a favor de lo masculino –tanto en la mujer como en el hombre-, la represión de la personalidad creadora a causa de la organización de una sociedad que hace del individuo un servidor de leyes, de sistemas y de empresas impersonales.
Pero el factor decisivo de fracaso de esta integralidad es el rechazo de su esencia sobrenatural.
El hombre contemporáneo, por primera vez, es consciente de ello.

Estos obstáculos para la realización total del hombre se deben al hecho de que, tras una apariencia alegre y brillante con que se presenta al mundo, millones de seres humanos están enfermos. Sufren el tormento de ser sujetos con la imposibilidad de llegar a ser ellos mismos porque aquellos aspectos primordiales de su totalidad no tienen el derecho a exteriorizarse, convirtiéndose así en la sombra que castiga las mentiras de la apariencia luminosa. Quien buscara la iniciación creyendo poder evitar la sombra y avanzar directamente hacia el Ser esencial está condenado al fracaso a mitad del camino.
No es posible un devenir auténtico sin una toma de conciencia de la sombra.

Karlfried Graf Dürckheim
 
- Este fragmento corresponde al libro titulado Meditar -por qué y cómo- editado en castellano por Ediciones Mensajero. El texto fue traducido del francés por Concha Quintana.

Koan Zen


                                                       
                                                        Penetré en el mundo

                                                        con las manos vacías

                                                        Lo abandono descalzo.

                                                        Mi ir y venir-

                                                       Dos cosas sencillas

                                                       Entrelazadas.

 
                                                                                               Kozan Kchigvo

Hay un solo arte




No hay tal cosa como una obra de arte inmortal. Hay un solo arte: el más grande de todos, el arte de hacer de uno mismo un ser humano completo.

                                                                  G. I. Gurdjieff

Inmoralidad




La inmoralidad se puede conocer únicamente cuando el pensamiento cesa, cuando, a través de la comprensión, el proceso del pensamiento llega a su fin.
Es probable que exista la capacidad de ver la verdad en un instante; y pienso que esa percepción pura limpiará la mente de todo el pasado en un momento.

J.Krishnamurti


         

miércoles, 26 de noviembre de 2014

¿Que es el desorden?

... No llevamos una vida ordenada, equilibrada, sensata. Hemos creado esta sociedad que es destructiva, corrupta, inmoral, muy poco ética. Cada uno de nosotros ha contribuido a ello, y si ha de haber un cambio radical en la estructura social, tenemos que comenzar con nosotros mismos, no con los políticos, no con el marxismo o con alguna clase de retiro para apartarnos del presente.
Primero tenemos que poner orden en nuestra casa. Somos seres desordenados, violentos, confusos, solitarios.
...estamos hablando de la conducta humana, nos preguntamos por qué el hombre es como es. No podemos culpar al medio, no podemos culpar a los políticos ni a los científicos. Esa es una manera muy fácil de escapar; lo que debe interesarnos es por qué personas en cierto modo educadas, en cierto modo inteligentes, llevan vidas tan desordenadas.
¿Qué es el desorden?
Una mente confusa, una vida confusa, no pueden descubrir qué es el orden. ...¿Qué es el desorden? ¿Cuál es la naturaleza y estructura del desorden? Hay desorden, ¿no es así? Donde hay contradicción -cuando se dice una cosa y se hace algo por completo diferente- por fuerza tiene que haber desorden. Me pregunto si se dan cuenta de esto. Después, hay conflicto, desorden cuando estamos persiguiendo ideales -ya sean ideales políticos, religiosos, o nuestra propia proyección de lo que pensamos que deberíamos ser.
 


Es decir, que la división entre lo que realmente está ocurriendo dentro de nosotros y el ideal que perseguimos al desatender esa realidad, es una de las causas del desorden. Otra de las causas del desorden en la vida psicológica, en la que llamamos vida interior, es el seguimiento de la autoridad -la autoridad de un libro, la autoridad de un guru, la autoridad de las personas que se denominan espirituales. En nuestra vida interior aceptamos muy fácilmente la autoridad.
...internamente, psicológicamente, ¿por qué aceptamos la autoridad en absoluto? Esta es una pregunta importante que debe formularse.
...Dijimos que perseguir una idea implica desorden, que aceptar la autoridad de otro en el mundo de la mente, en el estado psicológico interno, es desorden. Otra de las causas del desorden es el perpetuo intento de llegar a ser alguna cosa internamente. De modo que éstas y otras causas probablemente sean las que originan el desorden.
¿Por qué tenemos ideales en absoluto? ¿Qué es un ideal?
Originalmente, la raíz etimológica de es palabra "idea" significaba observar, mirar, buscar. Pero eso lo hemos traducido como una proyección de un concepto particular originado por el pensamiento, y ése es el ideal. Y el ideal es así mucho más importante que la realidad; y la persecución de ese ideal se vuelve devastadora cuando uno descuida totalmente "lo que es".
Lo importante es "lo que es", no el ideal. Usamos la expresión "lo que es" en el sentido de lo que realmente está sucediendo, tanto externa como internamente.
...Jamás miramos "lo que es". Queremos cambiar lo que está ocurriendo, en alguna otra cosa. Este ha sido el proceso de siglos y siglos.
...O sea: "lo que es" lo transformamos en "lo que debería ser". Entonces hay lucha, hay desorden. Mientras que si concedemos nuestra atención a "lo que es" -y "lo que es es violencia, odio, antagonismo, brutalidad- entonces podemos habérnoslas con ello.
...uno de los factores principales del desorden en la vida, es tratar de transformar o cambiar "lo que es" en "lo que debería ser". "Lo que debería ser" es totalmente irreal, pero es de suma importancia "lo que es". Si soy codicioso, tengo que investigar la naturaleza de la codicia, ver si esa codicia puede terminar realmente o si debe continuar -y no alimentar el ideal de la no-codicia.
Ver "lo que es" y descubrir su naturaleza ilusoria, es el comienzo de la inteligencia.

- Estos fragmentos corresponden al libro publicado bajo el título de "La mente que no mide" de J. Krishnamurti

 



 

martes, 25 de noviembre de 2014

Meditar caminando

                                             La mente puede seguir cientos de direcciones.
                                                              Pero yo camino en paz,
                                                          por este maravilloso sendero.
                                                  Con cada paso sopla un viento suave.
                                                          Con cada paso nace una flor.

 
 
Caminar meditando puede ser muy agradable. Caminaremos despacio solos o con amigos, si es posible, por un sitio bonito. La meditación caminando es realmente para disfrutar del paseo, no sólo para llegar o únicamente para caminar. El propósito es estar en el momento presente y disfrutar de cada paso que damos. Por eso debemos dejar a un lado todas las preocupaciones y ansiedades, no pensar ni el el futuro ni en el pasado, solamente disfrutar el momento presente. Cuando paseas puedes llevar de la mano a un niño, como si fueras la persona más feliz del mundo. Nosotros caminamos siempre pero habitualmente parece más bien que corremos. Nuestros apresurados pasos imprimen ansiedad y tristeza sobre la tierra. Si podemos dar una paso en paz, podremos dar dos, tres, cuatro y cinco pasos por la paz, podremos dar dos, tres, cuatro y cinco pasos por la paz y la alegría de la humanidad.
Nuestra mente se avalanza de una cosa a otra, como un mono que se balancea de una rama a otra sin pararse a descansar. Los pensamientos tienen millones de recodos y siempre estamos siendo empujados a ellos en un mundo lleno de olvido. Si podemos transformar el sendero por donde caminamos en un campo para meditar, nuestros pies darán cada paso con plena consciencia.
Nuestra respiración estará en plena armonía con nuestros pasos y nuestra mente estará naturalmente a gusto. Cada paso que demos reafirmará nuestra paz y alegríay nos causará un torrente de calma y energía que discurrirá a través de todos nosotros. Entonces podremos recitar:
 
                                      "A cada paso que damos sopla una suave brisa".

El Buda a menudo es representado por los artistas sentado sobre una flor de loto para sugerir la paz y felicidad de la que disfruta. Los artistas también representan al nuevamente nacido Buda con flores de loto surgiendo debajo de sus pies. Si caminamos sin ansiedad, en paz y alegría, entonces todos nosotros haremos brotar flores de la tierra con cada uno de nuestros pasos.

Thich Nhat Hanh

 

La comprensión transforma - fragmentos-

Si mientras practicamos no somos conscientes de que el mundo sufre, de que hay niños que mueren de hambre, de que la injusticia social se manifiesta en todas partes, entonces es que no estamos practicando la atención vigilante. Sólo estamos tratando de escapar. Pero la rabia no es suficiente. Jesús nos dijo que amásemos a nuestros enemigos. "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen." Esta enseñanza nos ayuda a saber cómo mirar a la persona que consideramos como la causa de nuestro sufrimiento. Si practicamos la mirada profunda en su situación y las causas por las que ha llegado a ser lo que es y si nos visualizamos a nosotros mismos naciendo en su misma condición, veremos que podríamos haber sido exactamente como ella.
Cuando llevamos esto a la práctica, la compasión aparece de forma natural en nosotros y vemos que la otra persona necesita ser ayudado y no castigado. En ese momento, nuestra rabia se transforma a sí misma en energía de compasión. De repente, el que habíamos considerado como nuestro enemigo se convierte en nuestro hermano o hermana. Ésta es la verdadera enseñanza de Jesús. Mirar profundamente es uno de los medios más efectivos para transformar nuestra rabia, prejuicios y discriminación. Practicamos como individuos y también practicamos como grupo.

... En el budimo hablamos de la salvación mediante la comprensión. Vemos que la falta de comprensión es la causa del sufrimiento. La comprensión es el poder que puede liberarnos. Es la llave que puede abrir la puerta de la prisión del sufrimiento. Si no practicamos la comprensión nos impedimos  la utilización de la más valiosa herramienta que podría liberarnos del sufrimiento a nosotros y a los demás seres vivos. El verdadero amor es sólo posible mediante la comprensión real.
La meditación budista -detención, calma y mirada profunda- nos ayuda a comprender mejor. En cada uno de nosotros existe la semilla de la comprensión. Esa semilla es Dios, y también es Buda. Si dudamos de la existencia de la semilla de la comprensión, se duda de Dios y de Buda.

...pero ¿Cómo podemos amar a nuestro enemigo? Sólo hay un camino: comprenderle. Debemos comprender por qué es como es, cómo llegó a ser lo que es, y por qué no ve las cosas como las vemos nosotros. Comprender a una persona nos otorga el poder de amarla y aceptarla. Y en el momento que la amamos y la aceptamos, cesa de ser nuestro enemigo. "Amar a nuestro enemigo" es imposible, porque en el momento en que lo amamos deja de ser nuestro enemigo.

...debemos practicar la mirada profunda a fin de comprenderlo. Si lo hacemos, lo aceptamos, lo amamos y también nos aceptamos y amamos a nosotros mismos.

...todo el mundo comete errores. Si somos conscientes veremos que algunas de nuestras acciones pasadas han causado sufrimiento a otros, y algunas acciones de los demás nos han hecho sufrir.
...No podemos forzarnos a perdonar. Sólo cuando se comprende lo que ha sucedido se puede sentir compasión por la otra persona o perdonarlo. Este tipo de perdón es el fruto de la consciencia. Cuando se es consciente se pueden ver las múltiples causas que condujeron a la otra persona a hacernos sufrir, y cuando se ve así, el perdón y la liberación aparecen de forma natural.


Thich Nhat Hanh


fragmentos escogidos del libro "Buda viviente, Cristo viviente" del maestro Zen y poeta vietnamita Thich Nhat Hanh.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Convertirse en un Buda


 
Si la gente busca al buda más allá de la vida y la muerte, es como dirigirse al norte para ir al sur, es como mirar al sur para ver la Estrella Polar. Acumulando, a lo sumo, causas para el nacimiento y la muerte, han equivocado el camino hacia la liberación. Entendiendo que, simplemente, nacimiento y muerte son en sí el nirvana, no hay nada que rechazar como nacimiento y muerte, nada que buscar como nirvana. Solamente entonces podrás obtener alguna medida de tu desapego al nacimiento y a la muerte.
...Hay una manera muy fácil de convertirse en un Buda: No hacer ningún mal, no sentir apego hacia la vida ni la muerte, sentir profunda empatía hacia todos los seres, respetar a los que están arriba, simpatizar con los de abajo, no sentir aversión ni deseo por nada, no pensar ni preocuparse... A éste se la llama Buda. No lo busques en ninguna parte.

Dogen

La meditación budista - un acercamiento -

por Miguel Fochesatto

Un mensaje de ayuda para comprender los fundamentos de la atención budista:



En su libro "El corazón de la meditación Budista" el venerable maestro Nyanaponika Thera nos explica la tremenda importancia que tiene el comprender que uno, y solamente uno, puede ayudarse a si mismo. Repite una y otra vez, y no siempre con las mismas palabras, que la propia ayuda, es la más eficaz, es "la única eficaz!".
Al mismo tiempo, jamás menosprecia la ayuda que viene desde afuera; por ejemplo, las que ofrecen en ocasiones y con gran generosidad, personas de una mayor comprensión, que han consagrado toda una vida al trabajo interior, con consejos, instrucciones puntuales y a veces creando condiciones especiales con enormes sacrificios para que otros puedan acceder a un conocimiento difícil de encontrar bajo el influjo y la presión de la vida cotidiana.
En este camino hacia la consciencia se hace evidente que la asistencia práctica es muy necesaria, de vital importancia y que sin ella poco podemos aprehender, pero hay que tener cuidado, en el sentido de no descansar solamente en esta ayuda que viene del exterior. En este trabajo tenemos que aprender a ser activos interiormente, inquietos, ser testigos de nuestros hábitos, testigos de lo acostumbrados que estamos a vivir de cierta manera, de nuestra conformidad, de la supuesta seguridad que brinda la repetición. Es nuestro deber comprometernos en ayudarnos a nosotros mismos, es fundamental, puesto que sin nuestra ayuda, sin un trabajo interior, la ayuda que venga del exterior se termina diluyendo, tornándose ineficaz, cuando no encuentra un terrero fértil donde germinar, desarrollarse y crecer.

En un lugar del libro, Nyanaponika cita al Dhammapada:

           "Uno mismo hace el mal, uno mismo se mancilla;
           uno mismo deja el mal, uno mismo se purifica.
           Pureza o impureza dependen sólo de uno mismo.
           nadie puede purificar a otro."

           "El esfuerzo debes hacerlo tú mismo,
           El perfecto señala el camino."

Aparece una pregunta inevitable: Pero...quienes nos pueden ayudar? cómo reconocer a aquellos seres capaces de retirar la venda que cubren nuestros ojos?
El autor reconoce que sólo pueden darse cuenta aquellos que tengan, según sus propias palabras, "los ojos no totalmente cubiertos de polvo". Al parecer personas de esta condición pueden vislumbrar, pueden distinguir verdaderamente quién les puede ofrecer una verdadera asistencia práctica. El  define a estos seres que nos podrían ayudar,  como personas capaces de emanar una singular armonía y equilibrio, simplicidad y profundidad, naturalidad y coherencia, desestimando a todos los maestros que ofrecen una ayuda parcial y sintomática por ser totalmente ineficaces.
Es sabido que en los grandes seres siempre se reconoce un nivel de comprensión y compasión realmente notables, generando en uno una confianza sin reservas.
Nyanaponika nos da una buena noticia, llena de esperanza, interpretando que la sonrisa de certeza en el semblante de Buda dice:

"También tú lo puedes lograr. ¡Abiertas están las puertas de lo Inmortal!"


M.F.










domingo, 9 de noviembre de 2014

Verbatim Reports of Talks and Answers Adyar, India 1933-34

La duda provoca una comprensión permanente: no es un fin en sí misma. Lo verdadero se revela sólo a través de la duda, a través del cuestionamiento de las numerosas ilusiones, de los valores tradicionales y de los ideales.
... si dudamos, es decir, si es mucho nuestro deseo de averiguar, debemos abandonar aquellas cosas a las que nos asimos con tanta fuerza. No puede haber una verdadera comprensión si se conserva lo que se posee. No podemos decir: "Me voy a asir a este prejuicio, a esta creencia, a esta ceremonia, y al mismo tiempo voy a analizar lo que usted dice". ¿Como podría hacerlo? Tal actitud no refleja duda, ni tampoco una crítica inteligente.


... El primer requisito para comprender es la duda, duda no sólo con respecto a lo que yo digo, sino fundamentalmente de las propias ideas que ustedes tienen. Pero hemos hecho de la duda un anatema, un impedimento, un mal que hay que desterrar, que hay que alejar; hemos convertido la duda en algo abominable, en una enfermedad. Para mí, la duda no es nada de eso; la duda es un ungüento que cura.
... Usted duda de lo que otros dicen. Es muy fácil dudar de los demás. Pero dudar de aquello en lo que uno está atrapado, de aquello que sostiene, dudar de aquello que está buscando, de lo que persigue, eso es más difícil.


J. Krishnamurti

martes, 4 de noviembre de 2014

La práctica de estar Aquí Mismo

La práctica de estar Aquí Mismo, estar completamente presentes, sentir el corazón y darle la bienvenida al siguiente momento con la mente abierta puede hacerse en cualquier momento:
Al levantarnos por la mañana, antes de una conversación difícil, siempre que surja el miedo o la incomodidad.

Esta práctica es una forma maravillosa de reivindicar nuestra naturaleza de guerreros espirituales. En otras palabras, es una forma de sacar nuestro coraje, nuestra amabilidad y nuestra fuerza. Siempre que te apetazca puedes hacer una breve pausa y entrar en contacto con cómo te estás sintiendo a nivel físico y mental y después conectar con tu corazón (incluso puedes ponerte la mano sobre el corazón si quieres). Es una forma de extender la calidez y la aceptación a lo que sea que te está ocurriendo en ese momento.
... Lo que sea.
Puedes dejar que se quede ahí, justo como está, sin etiquetarlo como algo bueno o algo malo, sin decirte que deberías o no deberías sentirte así. Al conectar con lo que es, con amor y aceptación, puedes seguir adelante con curiosidad y coraje.
... Igual que ensayamos con el piano para cultivar nuestra habilidad musical o entrenamos en algún deporte para cultivar nuestra capacidad atlética, podemos practicar la meditación para alimentar la capacidad natural de nuestra mente de estar presente, de sentir bondad, de abrirnos más allá de las opiniones y los puntos de vista rígidos. La meditación que me enseñaron y que practico tiene tres partes principales: la postura, el objeto de la meditación y la forma en que nos relacionamos con los pensamientos.
... estar presentes, sentir el corazón y soltar los prejuicios.


Estos fragmentos pertenecen a la monja budista Pema Chödrön, discípula de Chögyam Trungpa Rinpoche y fueron pronunciados en Gampo Abbey, monasterio budista situado en Cape Breton, Nueva Escocia, Canadá en el año 2009 durante el retiro invernal que dura seis semanas.

 

sábado, 30 de agosto de 2014

Bhagavan Sri Ramana Maharshi

"Toman este cuerpo por el Bhagavan y le atribuyen sufrimiento. ¡Que pena! Están abatidos porque el 
Bhagavan va a dejarlos. Pero... ¿a dónde puede ir y cómo puede hacerlo?
Alma, mente y ego son meras palabras. No existen verdaderas entidades de esa clase. La consciencia es la única verdad. Olvidarnos de nuestra naturaleza auténtica es la muerte real; recordarlo, es el verdadero nacimiento.

Bhagavan Sri Ramana Maharshi

lunes, 21 de julio de 2014

Del Kaushitaki Upanishad (extracto)

Entonces dijo Indra:


     Yo soy el aliento de vida (prana) y yo soy la consciencia de vida Prajña-atman.
     Adórame y piensa en mí como vida e inmortalidad.
     El aliento de vida es uno:
     Cuando hablamos, la vida habla.
     Cuando vemos, la vida ve.
     Cuando oímos, la vida oye.
     Cuando pensamos, la vida piensa.
     Cuando respiramos, la vida respira.
     Y hay algo más grande que el aliento de vida.
     Pues se puede vivir sin habla: ahí están los mudos.
     Se puede vivir sin vista: ahí están los ciegos.
     Se puede vivir sin oído: ahí están los sordos.
     Se puede vivir sin una mente cuerda: ahí están los locos.
     Mas es la consciencia de vida la que se convierte en el aliento de vida y otorga vida a un cuerpo.
     El aliento de vida es la consciencia de vida y la consciencia de vida es el aliento de vida.

     Cuando la consciencia (prajña) controla el habla, con el habla podemos pronunciar todas las palabras.
     Cuando la consciencia controla la respiración, con una inspiración podemos oler todos los perfumes.
     Cuando la consciencia controla la vista, con los ojos podemos ver todas las formas.
     Cuando la consciencia controla el oído, con el oído podemos escuchar todos los sonidos.
     Cuando la consciencia controla la lengua, con la lengua podemos saborear todos los gustos.
     Cuando la consciencia controla la mente, con la mente podemos pensar todos los pensamientos.

     No es el habla lo que deberíamos querer conocer: deberíamos conocer al que habla.
     No son las cosas que se ven las que deberíamos querer conocer: deberíamos conocer al que ve.
     No son los sonidos los que deberíamos querer conocer: deberíamos conocer al que escucha.
     No es la mente la que deberíamos querer conocer: Deberíamos conocer al que piensa.


Nota: La versión de este extracto corresponde a Juan Mascaró.






    

    

viernes, 18 de julio de 2014

La puerta del templo -una historia Zen-

Había una vez un hombre rico, llamado Hei-zayemon, que se esforzaba por alcanzar en su vida las virtudes recomendadas por los antiguos sabios.
     Como hombre serio y estudioso, Hei-zayemon solía gastar con liberalidad parte de su riqueza en actos de benevolencia, de caridad y de ayuda a los pobres.
          Muchos niños de familias menesterosas eran rescatados gracias a su intervención, y personalmente financiaba la construcción de numerosos puentes y caminos en su provincia para beneficio de la gente.
Cuando murió, Hei-zayemon estipuló en su testamento que su legado fuera utilizado para continuar obras de beneficencia generación tras generación, lo cual fue cumplido por sus hijos y por sus nietos.
Se dice que un día apareció en la puerta de Hei-zayemon cierto monje budista. Parece que este religioso había oído hablar de la generosa y abundante magnanimidad de este hombre, inhabitual entre los ricos de aquella época, y había ido a pedirle dinero con el objeto de construir la puerta de un templo.
El filántropo se rió en la cara del monje y le dijo:
"Yo ayudo a la gente porque no puedo soportar verla sufrir. ¿Qué tiene de malo un templo sin puerta?

Autor desconocido.




jueves, 5 de junio de 2014

El Dhammapada- fragmento - La vigilia

LA VIGILIA


Una cosa es el placer
y otra cosa es el éxtasis.
Desecha el primero por pequeño
y busca la grandeza del segundo.

Si construyes tu felicidad
sobre la infelicidad de otros,
estarás atado por ello para siempre.

Si no haces lo que debes
y haces lo que no debes,
petulante y lleno de orgullo
crecerá tu ardiente deseo.

Pero el maestro está atento.
Cuida su cuerpo con pureza
y en todas sus acciones hay poder:
hace sólo lo que debe ser hecho.

Está libre de culpa,
así hubiese matado a sus padres,
a los reyes, al reino y sus ministros.

Así fueran los reyes sagrados
y sus súbditos gente virtuosa,
sigue su camino sin inmutarse.

Los discípulos de Buda
están siempre despiertos,
y vigilan día y noche
meditando en su maestro.

Despiertos para siempre
con la mente en el camino de la ley.

Despiertos para siempre
recuerdan la santa hermandad.

Despiertos para siempre
recuerdan los misterios de su cuerpo.

Despiertos para siempre
encuentran la felicidad en todos los seres.

Despiertos para siempre
se deleitan en la meditación.

Es duro vivir en el mundo
y es duro vivir fuera de él.
Es doloroso saberse uno entre tantos.
Y para el que transmigra...
¡Qué largo es el camino!
Que busque reposo y no sufra más.

Un hombre bueno,
un hombre de fe, honrado,
es bienvenido en todas partes.

Los hombres buenos
resplandecen a lo lejos
como los blancos Himalayas.
Mas los malvados se esconden
como flechas en la noche.

Calma, Soledad, Trabajo.
Vive feliz contigo mismo,
fuerte, libre de sufrimientos
al margen del bosque del deseo.


La traducción al castellano de estos versos pertenecientes a "La Vigilia" del Dhammapada corresponden al Sr. Alberto Blanco.

Observa y observa

Te pido que abandones de una vez por todas el placer que hayas podido sentir leyendo las escrituras o siendo instruido y estimulado por otros. Sé Total, sin conocimiento ni comprensión, como antes, como un niño de tres años en quien la conciencia, aunque presente, no está operativa. Contempla entonces lo que hay ahí antes de que la idea de buscar lo esencial surja: observa y observa. Mientras sientas que tu control se va aflojando cada vez más y que tu corazón se encuentra cada vez más intranquilo, no abandones ni te descuides: éste es el lugar adecuado para cortar la cabeza de los mil sabios. Los estudiantes del camino frecuentemente se retiran en este punto. Si tu fe es inquebrantable, sigue contemplando aquello que es, antes de que surja la idea de buscar lo esencial. 
De repente, despertarás de tu sueño y no habrá error posible al respecto. 

Texto de Ta Hui

Sólo importa lo que sucede ahora



Cuando eres en el momento presente, no hay un "tú" separado y solo.
Ni identificación ni egocentrismo.
El odio hacia ti mismo ha sido diseñado para asegurar que eso no suceda.
El odio hacia ti mismo te extraerá de la experiencia del momento presente para focalizarte en el "Qué hice mal? ¿Qué es lo que he hecho?".
...
Es ese preguntarte respecto a ti mismo, este analizarte, lo que te saca de este momento presente y te lanza al pasado - ¿Cómo debería haber sido, en vez de cómo fui? o al futuro -¿Qué puedo hacer al respecto? 
...
No importa lo que hiciera o no hiciera.
Sólo importa lo que sucede ahora.

Cheri Huber

martes, 25 de marzo de 2014

Poema de Basavanna

El dueño de la casa
             ¿está o no está en casa?

La yerba ha crecido en el umbral,
la casa está llena de mugre.

El dueño de la casa
            ¿está o no está en casa?

El cuerpo lleno de mentiras,
la mente llena de deseos.

El dueño de la casa,
Señor de la Confluencia,
no está en casa.



Este poema es creación de Basavanna  llamado también Basaveshwara. Como nos comenta Prabhu Shankara en una nota biográfica sobre el poeta, Basavanna fue el jefe de una nueva religión que llamó Virashaivismo. Atrajo a multitudes cansadas de la religión védica, incapaz de separarse de las diferencias ilógicas y humillantes que existían entre las castas. Con su religión se podía vivir una libertad y una dignidad que pocas veces se había visto en la India, como por ejemplo, la que se había vivido brevemente en la época del Buda.
M.F.

miércoles, 29 de enero de 2014

La experiencia Zen





Renuncia a las frases hechas y a las opiniones intelectuales ...que se clavan en tu piel y se adhieren a
 tu carne. Vacía tu mente de todo pensamiento y manténla en silencio. Sólo así alcanzarás plenamente
la experiencia Zen.

Oh Bhikkhus!


 
ASI, OH BHIKKHUS, LA FALSA IMAGINACIÓN TE ENSEÑA QUE COSAS TALES COMO LA LUZ Y LA SOMBRA, EL LARGO Y EL ALTO, LO BLANCO Y LO NEGRO SON DIFERENTES Y TIENEN QUE SER DISCRIMINADAS; PERO ELLAS NO SON INDEPENDIENTES UNA DE LA OTRA; ELLAS SON ASPECTOS DIFERENTES DE LA MISMA COSA, ELLOS SON CONCEPTOS DE RELACIÓN, NO LA REALIDAD.

BUDDHA

domingo, 26 de enero de 2014

Una mirada limpia

por Miguel Fochesatto

Todo debe ser observado bajo la lupa de nuestra consciencia. Mirar desde afuera, dejar de lado todo nuestro condicionamiento.

Todo, absolutamente todo tiene que ser cuestionado. Es muy importante verse a uno mismo de la misma manera como miramos a un extraño, como observaríamos a alguien desde la vereda de enfrente, pero ese mirar debe ser a través de unas lentes transparentes, absolutamente limpias. Si miramos desde nuestros prejuicios, desde nuestro pequeño Yo, desde nuestro conocimiento, desde las impresiones ya instaladas producto de mi primera educación, de mis miedos, de mi temor, mi egoísmo, mi vanidad, etc. volvemos a ver una serpiente donde en realidad hay una cuerda, nuestro ver se ha distorsionado. Penetrar en nuestro interior, descender hasta lo más profundo de nosotros mismos, es una tarea ardua, porque nos vamos a encontrar con topes, con muros que se levantan ante nosotros, que entorpecerán nuestro trabajo, topes que son los encargados de limitar nuestra visión, poniendo un velo sobre nuestros ojos interiores. No dejarse agobiar por lo que uno ve, es de fundamental importancia, nunca hay que dejarse perturbar por nada. Es necesario intentar dar un salto cualitativo, esperar pacientemente una mirada desde arriba, un esperar sin desear nada, una mirada que no nos pertenece, que está siempre fuera de nuestra cabeza, fuera de nuestro limitado yo. Para poder vernos como realmente somos no es necesaria nuestra intervención. Solamente con la práctica constante, ininterrumpida, haciendo el trabajo de un buen jardinero, trabajando esta tierra que está a nuestro cuidado, dándole desinteresadamente lo que necesita, esto es quizás, cuanto uno pueda hacer para que pueda ocurrir un milagro, el milagro de la nueva vida. Cuando uno llega a verse sin criticarse, sin culparse, sin aprobarse, se produce un hecho extraordinario, y se produce un gran alivio, la carga es depositada al costado del camino, ya no es necesaria. Nos liberamos de todos los actos realizados porque comprendemos que fueron llevados a cabo bajo la tremenda influencia de nuestro condicionamiento, un condicionamiento tal que, literalmente, apenas si nos permite participar de una vida propia. El pasado no puede modificarse, ya está hecho. En su momento actuamos como mejor podíamos con la comprensión que teníamos de las circunstancias. Si uno se anima a soltar, aquí, ahora, aunque sea por un instante, todo el condicionamiento adherido, todos los hábitos, tendencias, opiniones que conforman el falso Yo, quizás afortunadamente, pueda vivenciar otra dimensión, la dimensión de la verticalidad, la del silencio.
El gran obstáculo es nuestro Yo.

Miguel Fochesatto