miércoles, 28 de marzo de 2012

Thomas de Hartmann (1885-1956) : Rituel d'un ordre soufi, piano (3 extraits)


Los poemas de Alberto Caeiro



Nunca sé cómo puede parecer triste un poniente
sólo porque un poniente no es un amanecer.
Porque, si es un poniente,
¿cómo podría ser un amanecer?


Un día de lluvia es tan bello como un día de sol,
Ambos existen, cada cual a su modo.


Cuando crezca la hierba sobre mi sepultura,
sea ésa la señal para que me olviden del todo.
La naturaleza jamás se recuerda, y por eso es bella.
Y si acaso tuvieran la necesidad enfermiza de "interpretar"
(la hierba verde sobre mi sepultura,
que digan que continúo verdeciendo, y que sigo siendo natural.




Poesía tomada de la versión bilingüe de Juan Barja y Juana Inarejos

El sol se pone

                      I         


¡Pronto dejarás de estar sediento,
corazón abrazado!
Hay un presagio en el aire,
soplos me llegan de bocas desconocidas:
viene un gran frescor...

Mi sol caía ardiente sobre mí al mediodía:
¡bienvenidos, vosotros que llegáis,
vientos repentinos,
frescos espíritus del atardecer!

El aire pasa extraño y puro.
¿No me guiña la noche
con seductora
mirada de soslayo?...
¡Aguanta firme, valiente corazón mío!
No preguntes: ¿por qué?


                   2

¡Día de mi vida!
¡se acerca la noche!
Ya enrojece tu ojo
semicerrado,
ya manan gota a gota
lágrimas de tu rocío,
ya fluye silenciosa sobre blancos mares
la púrpura de tu amor,
tu postrera beatitud vacilante...


                   3

¡Serenidad, áurea, ven!
¡tú, la más secreta, la más dulce pregustación
de la muerte!
-¿Recorrí demasiado apresa mi camino?-
Justo ahora cuando el pie se ha cansado,
me llega tu mirada,
me llega tu dicha.
En derredor sólo olas y juego.
Lo que antes fue gravoso
naufragó en azul olvido,
ociosa está ya mi barca.
Tempestades y viajes, ¡cuán olvidados los tiene!
Deseos y esperanzas anegados,
tersos están alma y mar.

¡Séptima soledad!
Jamás sentí
dulce seguridad más cercana,
mirada del sol más cálida.
-¿No sigue rojo el hielo de mis cimas?-
Plateada, ligera, un pez,
mi barca navega a mar abierto...




Comparto esta poesía de Nietzsche porque la traducción de Laureano Pérez Torre me parece maravillosa.
En un lugar del prólogo, Pérez Torre dice: "El quiso ser, y que su superhombre lo fuera, un creador total: artista, filósofo, revulsivo de conciencias, o, según su propia metáfora zoológica, "paloma, serpiente y cerdo".
M.F.

martes, 27 de marzo de 2012

La libertad total

por Miguel Fochesatto

El despertar a la sensibilidad, el arte de ver, el recto pensar...vivir una libertad total!!!, 



...seguramente estas frases son y seguirán siendo el reto esencial del hombre.
Pero éstas no son solamente bellas palabras expresadas con gran convicción por Krishnamurti.
Con ellas nos exhorta y nos alienta en todo momento, para que seamos activos, para que investiguemos y profundicemos junto a él que significa de lo que se está diciendo.
De ningún modo nos pide que creamos ciegamente lo que nos dice. Nos pide que no creamos en nada, ni siquiera en nosotros mismos, premisa fundamental para llegar a estar libres de todo condicionamiento. Mientras no seamos libres del miedo que genera profundizar en uno mismo, nuestras posibilidades de despertar a la sensibilidad serán practicamente nulas.
Tenemos miedo, hasta miedo anticipado de escarvar en nuestro interior. Quizás hay temor de encontrarnos con algo que no nos guste y entonces, es en ese momento, cuando decidimos no mirar, no ver lo que sospechamos que llegaría a perturbarnos, dejamos el "tema" para otra oportunidad o lo olvidamos.
Me pregunto: es que realmente queremos ser libres? libres de que?
Hoy dia escuchamos en muchos lugares hablar de la posibilidad de ser totalmente libres! y también hay mucha gente que presume de serlo, es casi una modalidad. La moda de hoy día. Se habla de libertad cuando en general no se tiene ni idea de lo que significa. No se puede hablar de libertad desde un lugar condicionado, en el mejor de los casos, sería como hablar de una libertad a medias. Solamente podemos sospechar como sería vivir en ese estado. También hay algo absurdo: se aspira a la libertad sin querer renunciar a nada. No queremos despojarnos de lo que nos mantiene en prisión. Es que todavía quiero mantener mis grilletes, estoy tan acostumbrado...Se necesita determinación, mucha energía y de la mano de ella ser muy audáz, muy valiente para incursionar en el mundo de lo desconocido.
 Ser libre cargando mis miserias... ser libre no es hacer lo que se me viene en gana, no es hacer lo que se me ocurra. La libertad se vive en nuestro interior!
El ser que es totalmente libre, no imagina ni se identifica con la libertad, vive en libertad!

Miguel Fochesatto