jueves, 13 de septiembre de 2012

Pobreza espiritual en el Sufismo

FRAGMENTOS DEL LIBRO:

LA POBREZA ESPIRITUAL EN EL SUFISMO

Sahl Ibne Abdolah comenta: "Entre Dios y su criatura no hay velo más espeso que la autoadoración, y no hay camino más corto que la pobreza de la criatura hacia Él."

Preguntándole a Hallay sobre la pobreza espiritual, contestó: "Es no tener otra necesidad que Dios, y ver todo a través de Él."

También opina: "El pobre espiritual o faqir es quien ni se hace rico con las pertenencias, ni pobre con la necesidad."

Fars relata: Una vez ví un faqir cuyo rostro manifestaba el hambre y la pobreza que sufría, y le pregunté:
"¿por qué no pides a la gente que te de algo de comer?".
Contestó: "temo que al pedírselo, me rechacen, y por ello no sean bienaventurados".

El Sheij Abdol Qadere Guilani dice: "Un faqir paciente ante Dios es mejor que un rico agradecido a Dios, y un faqir agradecido, mejor que los dos; y un faqir paciente y agradecido, mejor que todos".

Abu Abbas Nahawandi dice:  "La culminación de la pobreza espiritual, es el principio del sufismo".



ESTAR PRESENTE EN EL MOMENTO ACTUAL

El sufi debe vigilar y ser consciente del instante presente; esto implica tener gratitud por todo lo que recibe de Dios, y sin su propia volundad, en el instante presente; y, de todo lo que él alcanza mediante el propio esfuerzo, elegir lo mejor.

SER HIJO DEL MOMENTO PRESENTE

El sufí sabe que prestar atención, tener dependencia o vivir en el pasado, es malgastar el momento presente; e igualmente, que es una pérdida de presente el pensar en el futuro; por ello se convierte en el hijo del momento presente. En otras palabras, es como un niño que agarra el manto de su padre, el waqt.
Viviendo en el presente, lo valora, y dedicándose a los más nobles actos, hace todo lo posible para no perderlo.

En relación con ello, Rumi escribe:

¡Oh compañero!; el sufí es hijo del tiempo,
pues el hablar del mañana
no existe en este camino.

Buscador de la fidelidad, un sufí
es el hijo del tiempo,
que se agarra al momento presente
como el bebé se agarra a su padre.

O en palabras de `Attar

El hombre de la Verdad es hijo del presente,
y por ello, victorioso en los dos mundos.
Como no hay sino Una existencia
todos los años y meses
son también un mismo día.

DR. JAVAD NURBAKHSH MAESTRO DE LA ORDEN SUFÍ  "SHAH NEMATOLLH WALI"